Respondiendo a uno que pide…

nov 13th, 2012 | By | Category: Opinion

Consejos para escribir… Me ha ocurrido muchas veces y ésta a que me refiero, ocurrió hace un tiempo; y a quién dijo llamarse Javier le respondí (entre otras cosas) diciéndole lo que sigue.

Celebro que le convenza mi definición de lo que es o se entiende por amistad. Y sí, puede creer el símil que emplea, pero, de verdad…. ¿Se encuentra un amigo a lo largo de la vida… amigo, amigo, amigo, dispuesto a todo por amistad?; puede ser, pero un pensador (“quién sabe si fue mi otro yo”) me dijo un día fuerte y claro y tras diversas y abundantes experiencias:

¡Siéntete feliz si encuentras un amigo! ¡Si encuentras dos… siéntete un dios! Y si tres… ¡nó, imposible, no los encontrarás!

De las pocas verdades que hay en este mundo y en esta vida, es la madre, la propia madre… y algunas veces (pocas afortunadamente) hasta ella… ‘te falla o puede fallar’.

Pero todo cuanto resalto en tinta ‘negrita’ no debe amilanar a aquel que ya ha entrado en el camino de su libertad… todo ello no es otra cosa que reconocer realidades de la vida y  así estar curado por si llegan esos dolorosos fallos, de la amistad y de la familia (somos seres mortales y de carne y hueso); por el contrario, nosotros y siempre que podamos, ‘tendamos una mano a quien verdaderamente la necesite’… pero… ¿cómo saberlo?

Escribir…“escribir es sufrir”, no escriba nunca lo que no sienta o no tenga suficientemente claro… ¡¡Se estaría usted engañando a si mismo y a quien le lea!! Y por otra parte, si piensa que escribir es ‘carrera fácil para ganar dinero y fama…’ ¡Olvídelo! La fama y el dinero son una cosa y la escritura bien hecha y que beneficia a la humanidad, son otra cosa muy diferente. Se debe escribir para ‘contentar uno a su propia alma’ y si luego ello transciende a ‘otras’, pues es que era el destino… ¡¡La fama es uno de los grandes cánceres de la sociedad moderna!!… mire a su alrededor, analice, quienes ‘son famosos’, haga una selección de valores verdaderamente enriquecedores para la humanidad y luego, cuente lo que queda… ¿Sorpresa?… no, realidad, ¡la fama tal y como se entiende hoy es comida para idiotas!… los inteligentes y ya cultivados, no luchan por la fama y si les llega, suelen ocultarse mucho más que estar como ‘los famosos’, que siempre están… ¡con el culo al aire!

No le agrada la poesía, lo dudo, usted tiene sentimientos nobles y la poesía es lo mejor de la escritura, pero ocurre como en todo; hoy apenas si se puede leer poesía verdadera, pero la hay, y ‘cada cual la entiende de una manera’, pues seguro que usted se ha sentido estremecido por la letra de una canción (es poesía que le cantan) melódica.

La poesía es algo tan, tan, tan… ‘no se qué’, que en algún verso solitario, puedes encontrar más que en mil páginas de prosa y… me quedo corto.

“La palabra que se pronuncia o escribe, ya no se puede recuperar”; y quienes escribimos para otros, hemos de tener sumo cuidado en ello… “el papel debe ser sagrado y no debe ser manchado con nada nocivo”. Mejor callar y meditar de nuevo, antes de escribir algo que no se deba relatar.

Hay que procurar tener el máximo autodominio en todo, excesos en nada… creo que queda suficientemente claro. No olvide nunca que es más valiente el que se contiene, que el que “se lanza”.

En definitiva; me dice que los puntos y las comas (que yo empleo) “lo traen loco”, no hablemos de las palabras y sus significados… sepa que yo mismo y después de varios días tras sus escritos, al archivarlos hoy y pasarlos por el diccionario automático del ordenador, he tenido que recurrir más de veinte veces, a más de uno de los diccionarios que tengo a mano, lo que le demuestra que nuestro riquísimo idioma es “indomable” y que por tanto no llegamos a dominarlo nunca. El escritor debe tratar de encontrar siempre la palabra más ajustada a la frase a que va dirigida, para que el lector entienda al máximo lo que se quiere decir; por otra parte y como dijo el sabio, hay que emplear siempre un lenguaje sencillo y fluido para que quien te lea, te entienda; buscar palabras “elegidas” y poco empleadas por la gente, es de tontos; fue dicho hace más de dos mil años: “Piensa como los sabios… pero habla como la gente sencilla” (Aristóteles).

Por otra parte, no lea “basura” de la mucha que se publica hoy, donde más que libros, lo que se publican, son… “montañas de papel impreso y que deshonran el nombre cuasi sagrado que significa la palabra: LIBRO”.

Al propio tiempo que lee, debe tener a mano un buen diccionario, que no tiene por qué ser “enciclopédico”, si no lo más completo posible; el mismo, debe ser consultado por usted, cada vez que lea una palabra que no comprenda y si en dicho diccionario no está; la anota usted y va a la biblioteca y se entera del significado; es el mayor tesoro para quien se atreve a escribir para los demás… “entérese bien de la gran paciencia que hay que desarrollar para simplemente saber leer… para luego intentar escribir”.

Lo mismo que a un recién nacido, lo mejor que puede recibir para su alimento es la leche materna, igual ocurre en todo o casi todo, o sea, que aún y en la literatura y el idioma… “hay quien  aún está tomando teta” (no es el caso suyo, ni mucho menos) y otros ya han saboreado, gran parte de “los manjares” que existen en este mundo y por ello “saben más”, entendiendo la palabra saber, en el sentido muy parcial y limitado de la misma, pues un literato sabrá de literatura, un médico de medicina y un hortelano de la siembra de la patata; son simples y sencillos ejemplos, para denotar y puntualizar que todos somos necesarios en el punto o lugar en que nos encontremos… si es que nos proponemos ello mismo… o sea, ser útiles a nosotros mismos y a los demás.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es

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