Privatizar, nacionalizar o hacer “un revuelto”

mar 21st, 2013 | By | Category: Cultura

NacionalizarEn España que es donde nací y vivo, entre los infinitos líos y follones que en la actualidad hay aquí; uno que anuncian como catastrófico, es la privatización parcial de la sanidad pública; y sobre todo los empleados de la misma (los usuarios particulares permanecemos perplejos y a la expectativa puesto que nos tememos que una vez más somos empleados como simples y pobres cobayas)… salen en masa, incluso vestidos con las “públicas” batas blancas; y claman a todo lo clamable, por cuanto anuncian el fin, no sabemos si de la sanidad o de los intereses, prebendas y vete a saber, de los que protestan con tanto ardor y que como suele ocurrir, sólo defienden “su panza y su bolsillo”.

El gobierno (“si es que de verdad estamos gobernados que visto todo lo ocurrido nos tememos que no”), dice que no es cierto que se pretenda privatizar nada, que son cesiones parciales y para una mejor administración del mayor gasto del aparato estatal, cual es la sanidad pública, que dicho sea de paso, aún sigue considerada como de las mejores de las de todo el mundo, aunque a los usuarios… “cada vez nos cueste más, puesto que nos van haciendo pagar cada vez más cosas”… esperemos que como dicen ocurre en la comunista Cuba, no tengamos que llevar cuando nos ingresen, las sábanas para las camas y algunas cosas más, pues allí dicen que no hay ya “ni tiritas”; salvo para lo ingresados especiales, tales como Fidel Castro o el otro venezolano, un tal Chávez, que siempre que han ingresado… “no les ha faltado ni leche de coco”.

Pero… ¿Qué ha pasado con la Sanidad Española y desde que esta existe? Pues lo que pasa u ocurre en todos los cuerpos estatales donde se manejan infinidad de capitales y el dinero fluye en cantidades monstruosas… “que son robados de múltiples o infinitas maneras”; y como el cuerpo inmenso que la sanidad nacional es, no se ha quejado jamás; pues ha llegado un momento en que ya ha cogido endemia y está enfermo; si bien no grave, pero en estado preocupante.

¿Y quienes la han robado, nos preguntamos? Sencillo, la han robado una inmensa mayoría de los que o bien la emplean, o son empleados de la misma, o peor aún los que llamados a administrar bienes inmensos, no han sabido, los han sobornado, o vete a saber qué ha pasado, puesto que la historia es enciclopédica y daría para una buena enciclopedia de libros, debidamente catalogados y distribuidos por los infinitos apartados a estudiar.

O sea que a la Seguridad Social se ha robado, llevándose unas tijeras, apósitos, pañales; tirando elementos aprovechables, comprando aparatos costosísimos que no han llegado a emplearse, malgastando el fluido eléctrico, el agua, los alimentos, las medicinas, las ambulancias y… “el sursun corda”; faltando al trabajo, empleando indebidamente medicinas a camiones (he visto personalmente llevar bolsas de medicamentes caducados a la farmacia, por irresponsables usuarios que las acumulan en sus casas y por cuanto los médicos no saben decir no cuando les pedían una receta) e incluso construyendo nuevos hospitales, en vez de recuperar los recuperables… en fin, como todo lo “nacional u oficial en España”… “que como no es de nadie”, todos… unos desde dentro y otros desde fuera, cada cual e irresponsablemente se lleva la mejor tajada que puede o con la indolencia, desidia o la clásica “mala leche española”, destruye todo lo que puede, simplemente por ese placer malsano que debe ser el hacer daño gratuito y caiga quien caiga.

Así ha llegado a esa situación límite, lo que siendo un imprescindible bien nacional… “entre todos se lo cargaron y ahora dicen que él solo se murió”.

Concluyendo, que lo mismo dará si lo público lo administran los empleados públicos, que si lo administran los privados; lo que se necesita es un control estricto o exhaustivo, para que no se malgaste ni “una tirita sanitaria” y que el dinero que llegue a la Sanidad Pública, sea empleado lo mismo que emplea el suyo en su casa, “aquel que de verdad sabe emplear el dinero” y eso sí, eso sí que es responsabilidad de los que dicen gobernar, que bien sean los empleados públicos o de dependencia privada, todo el aparato debe ser vigilado con la escrupulosidad que ello merece y castigar como merecen a quienes irresponsablemente malversen lo que por ser público debiera ser… “sagrado” y por tanto inviolable.

A los usuarios, qué más nos da, si a los empleados de ese bien público los paga el Estado directamente, o le pagan empresas privadas… desgraciadamente para todo lo público en España, sabemos y padecemos el que no funciona, precisamente por cuanto se llena a rebosar de parásitos improductivos y que se enquistan en el mismo, desde que entran hasta que mueren… puesto que después de jubilarse, “el aparato tiene que mantenerlos como si hubieran producido lo suficiente”… ¿Qué hay muchas excepciones? Pues muy bien… pero a la vista de cómo funcionó y está “el aparato estatal”, merece ese calificativo y… ¡¡Sálvese el que pueda!!

Y como he hablado de comunismo; recordemos que la, en tiempos, potentísima URSS (“Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas”) que practicó el “socialismo puro”; se consumió en el mismo, puesto que en realidad fue un capitalismo de partido y cuyos beneficiarios vivieron como capitalistas mientras el pueblo apenas podía vivir con lo mínimamente necesario y poco más. Pero si nos pasamos a un país capitalista, como lo es USA; en la actualidad se encuentran al borde de… “un precipicio económico, debido a la monstruosa deuda pública que soportan y de la que ya veremos cómo salen”; y allí por el contrario, lo privatizan todo o casi todo. En España, hemos llegado a lo que yo denomino como un… “medio comunismo”, puesto que el Estado controla la mitad del dinero que aún generamos; y el que ha malgastado inmisericordemente, lo que nos ha llevado a la desastrosa situación actual, que… “ni chicha ni limoná”, pero todo lo productivo, paralizado y sin ilusiones ni esperanzas.

¿Qué quiero decir con esto último? Pues sencillo, el que todos los sistemas actuales “están fracasados”; y que hay que idear otros nuevos, disciplinados, responsables, flexibles para no entorpecer la fuerza creativa e individual (cosa que el comunismo o socialismo, anula totalmente)… y por todo ello, pues… puede ser hasta bueno para la sanidad pública, esos cambios que se pretenden, si de verdad van encaminados a sanear y enriquecer a ese bien público de primerísima necesidad nacional; si no es así… “simplemente seguirán los saqueos como hasta aquí o peores”.

Antonio García Fuentes  (Escritor y filósofo)   www.jaen-ciudad.es

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