Las manadas… las estampidas… los muertos

nov 9th, 2012 | By | Category: Nacional

Escribo esto al siguiente día de la “estampida” ocurrida en Madrid, en un local de “diversión juvenil” (dicen que eso es divertirse pero yo no lo entiendo) cerrado y en el que se reúnen en manada unas diez mil criaturas humanas, que dicen pasárselo bien en la forma en que se encuentran, que por poner un símil, yo las veo como sardinas apretadas en una lata de conservas de este tipo de pescado.

Y las veo así, puesto que estoy viendo una enorme fotografía del para mí aberrante acto y que publicada a todo color y en gran tamaño en su primera plana (Vozpópuli 2-11-2012) me produce una sensación extraña y piadosa, al ver como se amontonan los individuos que sin criterio y aborregados, esconden su falta de personalidad enterrándose en multitudes y donde a mi entender, ahogan sus penas y frustraciones, sin imaginar siquiera que así arriesgan su integridad e incluso su vida; como ha ocurrido en Madrid, la noche del 31 de octubre al uno de noviembre, en una celebración importada de América y de nombre que me niego a reproducir; por cuanto es otra celebración aberrante y donde el ser humano, oculta su faz y miserias y se disfraza de fantoche de múltiples y risibles apariencias… “el mundo sigue estando loco y cada vez más”; nada extraña ya lo que ocurre en este planeta y a diario.

Lógico que “uno de esos sin personalidad y amparado en la multitud”; lance una bengala y produzca el pánico y la estampida, donde van a morir cuatro o cinco jovencitas, en lo mejor de su edad y las que fueron (seguro) buscando emociones fuertes… y se han encontrado con “la máxima… o sea la muerte”.

Ahora y después del hecho, se busca a los culpables y para exigirles daños y perjuicios y que caiga sobre ellos “el peso de la ley”… ¿pero qué ley? ¿Y quiénes de verdad son los responsables?

Sé que lo que diré a continuación no va a gustar a muchos, pero me es indiferente, puesto que como “nadador siempre contra corriente”, estoy acostumbrado a ello, por tanto trato de situarme “en medio de esa contra corriente” y digo.

Para mí, los culpables son los insensatos que entran en esas ratoneras, que aparte de costarles un buen dinero, pueden costarle incluso la vida, como ha ocurrido esa noche, que de puro milagro fueron pocos, pero pudieron ser cientos; puesto que no es un caso aislado; son ya abundantísimos los hechos similares en que al reunirse en multitudes, cualquier hecho no esperado y que hace cundir el pánico produce las catástrofes que cada dos por tres aparecen en prensa. Se necesita ser demasiado idiota para arriesgarse a esos peligros y de forma gratuita; pero eso es hoy lo normal y la juventud (también muchos que se consideran “maduros”) se juegan el pellejo en estas tonterías u otras aún peores y que creo se denominan como “deporte de riesgo”; todo ejercicio que ponga en peligro la integridad humana no puede ser considerado deporte, puesto que el deporte lo idearon aquellos sabios antiguos para todo lo contrario; o sea para… “quitarle salvajismo al ser humano y fortalecerlo tanto física como mentalmente”… ¿es eso lo que logra ese engendro moderno que se vocea y propaga como deporte en sus múltiples formas o manifestaciones? No… en absoluto.

Hasta los animales en libertad natural y que teniendo que vivir en grandes manadas han de adaptarse a lo que la madre naturaleza les ha fijado… saben lo que tienen que hacer y aún teniendo que “jugarse el pellejo”, lo hacen en el punto extremo y consiguiendo la supervivencia de la mayoría, con el coste mínimo.

Me estoy refiriendo a esa gran manada y migración que realizan más de un millón de rumiantes y herbívoros, entre dos países del África Oriental y los que al atravesar un río (supongo lo habrán visto muchos de ustedes en esos magníficos documentales que por televisión pasan casi a diario)… infectado de cocodrilos; al tener que pasar (digo: porque el hambre y la supervivencia les empuja a ello) lo hacen no en estampida, sino en avalancha organizada y a sabiendas que en esa travesía, algunos de esos animales pagarán con su vida la misma, pero instintivamente también sabiendo que es la única forma de hacerlo y que con la fuerza de la avalancha que producen, también protegen al grueso de la manada o manadas, puesto que cruzan varias especies de mamíferos, como ya he dicho.

Se supone al ser humano, bastante más inteligente que estos animales, sin embargo siguen ocurriendo estos desastres, que ya digo… los culpables principales, para mí, son los que se arriesgan a ir a espectáculos en que han de estar “enlatados, como el símil de las sardinas arriba señalado”… cualquiera medianamente inteligente no acudirá nunca a ellos y simplemente ignorándolos, buscará miles de entretenimientos que existen y que son mucho más civilizados y por tanto beneficiosos para la integridad y el mejor vivir del individuo.

Pero la individualidad es algo muy escaso ya en este mundo… la gente disfruta (yo pienso que en realidad va huyendo) sumergiéndose en “el hormiguero o termitero”, aunque y como en este caso y en tantos otros, les cueste la vida… “simplemente, allá ellos puesto que el que busca el peligro que no se queje si en esa busca lo encuentra, como en este caso ha ocurrido”.

Tampoco entiendo la parafernalia que se monta tras estos hechos aberrantes y que son consecuencia de lo que antes digo; tanta “falsa piedad o lástima”; tantas páginas de periódicos o espacios de radio o televisivos para “mostrar el luto y el dolor”; cuando lo que debiera hacerse es, “fustigar con las verdades evidentes y para que la sociedad reaccione y se civilice eludiendo todo esto en beneficio de todos.

Finalmente, acepten como “un obsequio” el vídeo que les dejo; y vean y oigan una armonía y un verdadero concierto, donde nada menos que diez mil personas civilizadas lo interpretan al unísono… lógico el puesto que ocupa esa nación en… “el concierto mundial”: 10.000 personas CANTANDO la novena SINFONIA DE BEETHOVEN… http://www.youtube.com/embed/paH0V6JLxSI  …“de nada”.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es

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