De corderos, perros, gatos y “otras carnes”

dic 19th, 2013 | By | Category: Cultura

De corderos- perros- gatos y otras carnesEscribo el día que en el “mundo musulmán” se celebra el que ellos denominan “día del cordero”; día grande para esta religión y en el que se conmemora “el día en que Abraham degolló aquel cordero, en vez de al hijo y tal como se lo había ordenado Dios”. En ese día, los musulmanes (que pueden) han de degollar un cordero y comerlo en familia, allegados e incluso algún pobre que no teniendo que comer, el buen musulmán ha de facilitarle “mesa y mantel”, por cuanto la confraternización manda.

Nada que decir, puesto que los musulmanes eligen muy bien esa carne; ya que como decimos aquí donde nací y vivo… “de la mar el mero y de la tierra el cordero”; significando a dos manjares a los que pocos (hoy) llegan.

Pero días atrás, oigo una noticia por radio y mientras trabajo, que aseguró el que un imán de Lérida, ha pedido o exigido al ayuntamiento de esta capital catalana, que no vayan perros en los transportes públicos, por cuanto y como son “animales impuros” (perdona querido Aníbal… pequeño Yorkshire que me acompaña la mayor parte del día y que ahora mismo está dormitando frente a mí y me mira con sus bellos, redondos y muy brillantes ojos)… ofenden a los musulmanes que tienen que emplear estos transportes.

A este imán “y al resto” hay que decirles, lo que ya y con toda energía y mucha más claridad, les ha dicho el primer ministro australiano, a los musulmanes de allí… “o sea y en pocas palabras, que se atengan a las leyes y normas australianas o que se vayan cuanto antes de su territorio; que ya hicieron bastante con haberlos acogido y que no vengan con monsergas y menos con imposiciones”.

Pero es que también y en estos mismos días, se difunde la triste y lamentable noticia, que afecta a esa otra sangrienta guerra (hay muchas entre musulmanes y “allegados”) que está arrasando Siria, en una más de las malditas guerras inciviles y donde algunas de sus banderas pretenden “sean religiosas”.

Pues bien, según esa noticia, los imanes de allí, han dicho a sus creyentes, que vista la calamidad guerrera y la falta de alimentos, que pueden comer carne de perro, gato o cualquier otro animal que encuentren y que les calme el hambre (supongo)… o sea, que y como decía mi sapientísima abuela materna… “hijo el hambre es carrera del infierno”… y por ello entiendo que en esa carrera infernal, hay que comer cualquier cosa que contenga algo que nutra al cuerpo.

Quienes hemos leído mucho (quizá demasiado) sabemos de las calamidades de las ciudades cercadas por el enemigo y las que llegado el momento, se comían todo lo que pudiera ser más o menos comestible; incluso llegando a comer carne humana y de los cadáveres que producían tan salvajes sitios de exterminio.

No hace mucho tiempo, puesto que el hecho lo produjo un accidente de aviación en la cordillera de los Andes y donde aquellos deportistas y demás pasajeros de aquel desgraciado vuelo, acabado lo poco que llevaba de comestibles aquel avión, tuvieron que comer carne de sus propios compañeros de viaje y la que “conservada en tan natural frigorífico andino”; les ofrecía el único alimento que para sobrevivir tenían a mano. La historia es sobradamente conocida puesto que incluso se hizo una película.

Por otra parte y en la antiquísima civilización china, que como tal “ha pasado por todo”; se comían y comen, casi todos los bichos, que… “andan, vuelan, se arrastran, nadan o permanecen anclados en sus valvas”; y a la vista está que la raza china (que no habita sólo en China) es la más numerosa de todas las del mundo… “y en inteligencia menor no menearlo, puesto que caminan a ser la potencia mundial”.

Diré también que en mi tierra, se comían los gatos e incluso los lagartos (ocelados); por cuanto había hambres en aquellas épocas, y los que los comían decían que eran carnes exquisitas… a mí, una vez me engañaron y me dieron “gato por liebre”; para gastarme una broma… y cuando había comido aquella tajada (que me dijeron era de conejo) y me afirmaron que era de gato, no me produjo arcadas ni enemistad con “aquellos amigos”; simplemente acepté la broma, reconocí que era buena… pero no seguí comiendo y me limité a comer de las otras viandas que sí que había y la reunión continuó como si tal cosa.

Me dijeron hace ya mucho tiempo, que la religión judía, no permite el consumo de mariscos, por cuanto “son carroñeros del mar”; ellos se lo pierden, puesto que en España, el marisco es considerado como “manjar de dioses” y disfrutamos de ellos, todo aquel que puede, por cuanto hay para todos los gustos y para casi todos los bolsillos… ¡Además no engorda!

Sabido es que judíos y musulmanes, tienen prohibido el consumo del cerdo, cosa que en un principio debió tener un motivo, por la trasmisión de enfermedades (triquinosis) pero hoy en día es absurdo; pero en fin… allá ellos que son los que se lo pierden, puesto que aquí donde resido, se dice con satisfacción plena que… “del cerdo nos gustan hasta los andares”; puesto que del cerdo se aprovecha todo… y al decir todo, entiendan TODO.

Y por terminar con algo religioso y que afirmara una figura que los musulmanes respetan muchísimo, y que es la base principal del Cristianismo, o sea Jesús de Nazaret: preguntado éste por algunos de sus seguidores, sobre qué debían comer o no comer para cumplir con las leyes divinas… Él les respondió, supongo que sonriendo con bondad, lo siguiente… “No es lo malo lo que entra por la boca… sino por el contrario, lo que de la boca sale”. Lo dijo en otras palabras, pero yo no consulto y cito de memoria, añadiendo con todo el debido respeto, un solemne amén, por tan enorme verdad… una de las muchísimas que nos legó… “El crucificado”.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es

Otras recomendaciones:

 

Tags: , , , , , , , , , , , , ,

Dejar Comentario